La puesta en marcha no es un éxito. Es solo el punto de partida.

La mayoría de los programas de transformación se precipitan a celebrar el éxito.

  • Meses de planificación.
  • Configuración completada.
  • Formación impartida.
  • El sistema se ha puesto en marcha.

Se pone en marcha el sistema, se cierra el proyecto y cada uno sigue con lo suyo.

Pero ahí es precisamente donde muchas transformaciones fracasan sin que nadie se dé cuenta.

Porque poner en marcha un sistema no significa que la gente haya cambiado.

Y si el comportamiento no cambió, probablemente tampoco lo hizo el valor empresarial.

El problema no es la puesta en marcha. Es lo que pasa después.

La puesta en marcha no es la meta.

Es el momento en el que empieza el verdadero trabajo: asegurarnos de que la gente cambie de verdad su forma de trabajar.

La mayoría de las organizaciones hacen un seguimiento de:

  • Tiempo de actividad del sistema
  • Volumen de entradas
  • Finalización de la formación
  • Evolución del presupuesto
  • Hitos de entrega
  • Métricas útiles.

Pero ninguna responde a la pregunta que realmente importa:

¿La gente ha cambiado su forma de trabajar?

Ahí es donde los KPI posteriores a la puesta en marcha cobran más importancia que los KPI del proyecto.

LOS 4 KPI MÁS IMPORTANTES TRAS LA PUESTA EN MARCHA
1. Refuerzo del equipo directivo
¿Están los jefes fomentando activamente los nuevos comportamientos, cuestionando los viejos hábitos y cambiando la forma en que se desarrollan las conversaciones en el equipo?
2. Soluciones alternativas
¿La gente está exportando datos, volviendo a las hojas de cálculo o creando procesos paralelos? Las soluciones alternativas son la señal más clara de resistencia.
3. Adopción después del día 90
La adopción durante la primera semana es fácil. ¿Sigue la gente usando el nuevo proceso tres meses después? La constancia importa más que el entusiasmo del día del lanzamiento.
4. Cambio de comportamiento
¿Se toman las decisiones de otra manera? ¿Colaboran los equipos de otra forma? ¿Dirigen los jefes de otra manera? La tecnología no genera resultados; es el comportamiento el que lo hace.

1. Refuerzo del equipo directivo

Los directivos son el factor multiplicador.

Ni la comunicación. Ni la formación.

Directivos.

¿Están haciendo las preguntas adecuadas?

  • ¿Están fomentando los nuevos comportamientos?
  • ¿Están cambiando las conversaciones en equipo?
  • ¿Se están cuestionando los viejos hábitos?

Si no, la adopción se estanca.

2. Soluciones alternativas

Una de las señales más claras de resistencia no son las quejas.

Son soluciones provisionales.

  • Gente que exporta datos.
  • Volvamos a las hojas de cálculo.
  • Crear procesos paralelos.

Cuando los usuarios crean accesos directos, te están diciendo algo.

Escucha.

3. Adopción después del día 90

Empezar la primera semana es fácil.

La verdadera transformación se nota más adelante.

¿La gente sigue usando ese proceso tres meses después?

La constancia es más importante que el entusiasmo del día del lanzamiento.

4. Cambio de comportamiento

Este es el KPI que está detrás de todos los KPI.

  • ¿Las decisiones son diferentes?
  • ¿Están colaborando los equipos de otra manera?
  • ¿Están dirigiendo los directivos de otra manera?

La tecnología no genera resultados.

El comportamiento sí.

La puesta en marcha no es la meta.

Es el momento en el que cambia la titularidad:

  • De los equipos de implementación → a los líderes
  • De la implementación → a la adopción
  • Desde el lanzamiento → hasta la generación de valor

Los proyectos se acaban. Los hábitos perduran.

La cuestión no es si lo lanzaste. Es si la gente cambió.

¿Cuál es el indicador clave de rendimiento (KPI) que sigues tras la puesta en marcha y que te indica que el cambio se ha producido de verdad?

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